domingo, 1 de abril de 2007

La casa del lago

Un nuevo ejemplo del tráfico de Corea son las dos horas y cuarto que tardamos en cubrir 80 kms para llegar al “condo”, cercano a la frontera con Corea del Norte (a 20kms de la colina “Kim Il Sung” –literal-), por encima del paralelo 38. De hecho, me comentaron que en caso de invasión nos podíamos despedir ya que la primera línea de defensa de Corea del Sur está fijada en el río Han, el que cruza Seúl (eso también encarece los pisos de la parte sur de la capital).

El “condo” no tenía las vistas del de Busan pero, a cambio, tenía spa, piscina, bolera, super, karaoke, y sala recreativa. Eso sí, he dormido al estilo coreano, encima de una leve colchoneta, con el suelo caliente (al estilo del antiguo ondol del que ya os hablé),… lo cual ha hecho que no haya descansado demasiado, la verdad.

El viernes por la tarde, cenamos galbi (costillas) y tomamos makoli (una especie de cerveza de arroz), que son típicas de la región. Luego, a la habitación, y me enseñaron un antiguo juego de cartas japonés, si bien no me enteré de gran cosa al ser incapaz de distinguir los dibujos de los 12 palos de la baraja…

Dedicamos la mañana del sábado a rodear el lago que hay más o menos cerca del condo, y luego hemos ido a comer a una especie de Disneylandia de las hierbas: Herb Island. Sí, suena raro, pero más o menos era eso: un montón de casas de madera blancas y rosas (cuando se ponen, no hay quien les gane en cursilería –la música que sonaba constantemente eran canciones de películas de Walt Disney en versión música de caja de muñecas-) llenas de productos (casi todos importados, siendo Ricola el producto estrella...:-s) relacionados con las hierbas (lo siento, Charlie, había de todas menos de las que a ti te gustan…:-p), y un par de invernaderos con mucho romero y alguna otra especia dentro. En fin, siendo amable, ha sido curioso…


Luego hemos vuelto y hemos ido a la sauna del condo. A pesar de ser una reminiscencia del pasado, cuando los hogares no disponían de duchas propias, a los coreanos les sigue encantando ir a baños públicos. Bien diferenciadas las zonas de hombres y mujeres, dejan la ropa en las taquillas y se meten en un recinto en el que hay, normalmente, sauna, baños de varias temperaturas, duchas, y unos espejos con una especie de taburetes y una alcachofa de ducha para ducharte sentado y arreglarte a la vez. Es curioso ver a tres generaciones juntas en pelota picada hablando en el bordillo de la piscina. Y bueno, luego ya a cenar otra vez galbi, a hacer deberes de coreano y trabajar un poquillo -ya desistí del juego de cartas-, y a dormir. Apasionante el día, ya veis.

Hoy, domingo, hemos vuelto pronto por la mañana, al seguir haciendo mal tiempo... y bueno, voy a empezar a preparar las cosas, que mañana madrugo, que he de volver a Yongin:-s. ¡Nos vemos!

jueves, 29 de marzo de 2007

Rutina y alguna cosa más

Hoy he llegado a casa y me he encontrado con la noticia de que mañana después de comer nos vamos a otro "condo", esta vez junto a un lago. No sé si querían hundirme realmente o se debe sólo a una falta de estrategia de marketing pero han empezado a decirme que lo más probable es que llueva, que no haremos ninguna excursión, que el paisaje no es bonito, que nos pasaremos todo el día descansando y que el único motivo para ir es que hay aguas termales... en fin, que los que me conozcáis sabéis lo mucho que me va el no hacer nada...:-s En fin, me llevaré las deportivas para dar vueltas al lago y el ordenador para ir escribiendo la crónica y trabajar el fin de semana, que normalmente reservo para hacer salidas, y cambiarlo por un lunes o martes libre para salir a dar una vuelta por Seúl. Asi pues, lo más probable es que el lunes no os encontréis con las ya tradicionales fotos de algún lugar perdido de Seúl -espero poder hacerlo, como muy tarde, el miércoles- y sí, en cambio, con nuevas experiencias en un "condo".
En cuanto a novedades, no muchas esta semana, la verdad. Llueve desde hace tres días (aquí las estaciones son como en los cuentos: invierno muy frío y con nieve; la primavera, con lluvia y con la ciudad llena de flores; el verano muy cálido; y el otoño multicolor), empiezo a entender algo más en las clases de coreano (foto inferior; por cierto, la cabeza que sale al lado de Heiko, el alemán, soy yo -a la profe no se le ocurrió otro sitio donde ponerse tras explciar como funcionaba su cámara, que delante mío...-) y hoy he recibido una llamada que me ha hecho mucha ilusión: Ana, la esposa de un amigo del equipo de fútbol, está de viaje de negocios en Seúl. La verdad es que casi va a ser imposible que nos veamos -se va mañana y en los viajes de negocios uno va de culo- pero, la verdad, me ha alegrado mucho descolgar el teléfono y oir que pronunciaban bien mi nombre:-)!
Lo que si os puedo contar, es la ruta gastronómica que me he montado esta semana. El lunes, comí sangejuk, una especie de porridge con arroz, pollo y ginseng; el martes, bossam, carne de cerdo que se hace a la plancha y se come con kimchi (si hay a la vuelta algún voluntario inconsciente, esto creo que lo sabré hacer); ayer, kimchichigue (kimchi cocido con carne y otros vegetales) y galbi chim (costillas de ternera estofadas); y hoy, chukkumibolbab, arroz mezclado con picante, pulpitos y cebolla. Vamos, que compenso la soledad de las comidas con la variedad y la aventura de pedir, en muchas ocasiones, cosas que no sé ni siquiera qué son (en muchos restaurantes, especialmente al mediodía, la carta es muy limitada, estando cada restaurante especializado en algún plato en concreto).
Así pues, así discurre mi rutina... sin embargo, las crónicas de la semana que viene, entre condo, salida por Seúl, Pascua (por cierto, aquí no hay fiesta de Semana Santa),... prometen ser más movidas. Hasta entonces, ¡un abrazo para todos!

martes, 27 de marzo de 2007

Aprendiendo a regatear

¡Buenas! Supongo que más de uno se estará riendo con el título del post... pero no me refiero a fútbol, sino al ir de tiendas por Seúl. En muchas de ellas, en los mercados y, especialmente, en los puestos callejeros, es posible rebajar el precio con un poco de paciencia. La verdad es que entre mi padre y mi prima he tenido buenos maestros.
Mis estrategias son:
1) Directamente pido qque me rebajen el precio del producto, dando un precio orientativo yo mismo -según el lugar, pido más o menos-. Suelen rebajarte, entonces, muy poquito.
2) A continuación, pregunto cuál sería el precio si me llevara dos, consiguiendo así un poco más de rebaja.
3) Seguidamente, les digo que, a pesar de que me encanta, parece de buena calidad,... me sigue pareciendo caro; la mayoría ya se empieza a mosquear.
4) El siguiente acto es el de decir que eres estudiante, que te gusta mucho, pero que caro, no tienes dinero; suelen rebajártelo un poquillo más (si me lo rebajan aquí también, ya paro). También va bien quedarte mucho rato mirándote el producto con cara dubitativa, analizándolo como si le encontraras defectos, mientras el/la dependiente/a permanece a tu lado de pie mientras van entrando otros clientes. Eso sí, los pasos 1 y 2 funcionan mejor si esta la tienda bastante vacía.
5) Finalmente, si no funciona el paso 4, utilizo una estrategia aún más ruín: "es que soy estudiante español, y ahí sí que no tenemos mucho dinero...". Desconozco qué concepto tendrán de España o si les hago gracia, pero en las dos ocasiones en que he empleado el recurso "rumano", he conseguido mi objetivo.
De momento, lo anterior funciona... ¡pero seguiré practicando...;-)!

lunes, 26 de marzo de 2007

Losing my religion

La religiones originales de Corea eran el chamanismo y el confucionismo. Sin embargo, el contacto con China hizo que entrara el budismo, primero en el reino de Goguryeo, posteriormente en Baekje y, finalmente, también en Shilla. Actualmente, más o menos la mitad de la población sigue alguna religión, siendo aprox. un 25% cristiana y, el otro 25%, budista. Entre los cristianos, la mayoría son protestantes, en alguna de sus múltiples variedades (metodistas, presbiterianos, anglicanos,...), aunque también hay alguna iglesia católica, como la Catedral de MyeongDong, de 1884 (foto de la izquierda; estaban remodelándola, sorry...). Los primeros católicos llegaron a Corea a finales del siglo XVII y, los protestantes, del XIX.
Resulta curioso -más bien agobiante- estar en el metro y que se te acerque una señora o señor (no, no están buenísimos, ni son americanos, ni pone "Elder Paul" o "Elder Michael" en sus solapas) a preguntarte si eres cristiano; más vale que le digas que sí, porque si no empieza a soltarte un rollo del estilo Testigos de Jehová. En la calle, en pleno MyeongDong (algo así como Portal de l'Angel) hoy he visto a dos tipos por separado con micros y explicando a la gente que,si no creían, irían al infierno. Hasta aquí, la parte "cómica".

Sin embargo, en la parte positiva, he podido ver en primera persona -he ido a iglesias presbiterianas, metodistas y católicas- que aquí la gente tiene un sentido de pertenencia a la comunidad -especialmente en las protestantes-, a "su" iglesia, muy fuerte. Así, muchos asisten a las clases de catequesis que imparten entre semana; las iglesias a las que he ido tenían coros con al menos 100 personas y orquestas con más de 25 instrumentos a la vez (ensayan semanalmente varias veces y suenan muy bien la verdad -sorprendente, por cierto, la cantidad de gente que ha estudiado canto o sabe tocar algún instrumento musical (algo que ya se intuía en el concurso anual Francesc Viñas)-); servicio de traducción simultánea; servicio de aparcacoches -imprescindible en Seúl-; autobuses para transportar a personas que vienen de otras zonas de la ciudad; clases de coreano para los inmigrantes; servicio de peluquería para los necesitados; servicio de guardería; se reúnen todos a comer al acabar la misa... en definitiva, están muy comprometidos con sus respectivas iglesias (todos los trabajos anteriores son voluntarios) y recuperan un poco el significado original de iglesia como comunidad. La iglesia metodista tenía, incluso, canal de televisión. En definitiva, no sé si tendrá mucho que ver, pero creo que quizás sea uno de los efectos positivos de que el Estado no financie a la iglesia: la gente se pone las pilas. En la foto inferior, iglesia anglicana junto al palacio de Doksugung.
Arquitectónicamente hablando, las iglesias católicas han intentado imitar el estilo europeo mientras que, las protestantes -especialmente las grandes- han optado por optimizar su espacio y algunas se asemejan en estructura a grandes teatros con varios pisos (con capacidad, algunas, para 3000 personas -y se llenan-). La verdad es que me sorprendió la cantidad de gente que va a las iglesias; aquí, quien cree, practica (y paga -pone su nombre en el diezmo y su nombre aparece en el boletín semanal-). Y quien no, dice directamente que no cree y ya está En este sentido, no son hipócritas.

En cuanto a los templos budistas, fui a ellos en días bastante señalados (Año Nuevo, especialmente) y la gente acudía a los templos en un plan más lúdico. Es cierto que algunos llevaban las esteras para rezar frente a las imágenes de los diversos budas que había pero, hechos estos breves rezos, se levantaban y punto. Y hala, con la familia a comprar chucherías, tirar monedas a la fuente intentando acertar a la figura de Buda (da suerte, se supone),... En fin, en el fondo no se trata más que de diversas maneras de vivir un sentimiento común.

sábado, 24 de marzo de 2007

Algunas cosas curiosas

Ahí van algunas cosillas, inconexas entre sí, que he aprendido últimamente.

Son más caros los pisos que miran al sur, con agua delante, y montañas detrás. Aquí también tienen una especie de "feng shui". Por cierto, nunca ponen las camas mirando al norte, porque dicen que eso lleva a una muerte segura.

El pollo con ginseng (sanguetang), que es un plato delicioso (pollo cocido con ginseng, ciruelas, ajos, y múltiples especias, y rellenado con arroz), como otras comidas coreanas, se basa en principios de la medicina oriental. Ello hace que algunos platos para chicos y para chicas (en teoría) lleven ingredientes distintos ya que una misma medicina puede tener, según la medicina oriental, efectos distintos sobre las chicas que sobre los chicos.

En la calle, al salir de trabajar, puedes ver a muchos jóvenes y ejecutivos con traje y corbata, practicando su drive (foto superior; en concreto, al verlo hoy, he pensado en lo desaprovechado que está el concesionario de la Calle Urgell con Av. Sarrià... aunque menos mal, que si no, uno que yo me sé, entre Tijuana y golf, no iba a aparecer por casa ni por el trabajo) o sus dotes como bateadores en una de las múltiples zonas habilitadas, en medio de la ciudad, para tales efectos. Al lado de casa hay una zona de práctica de beisbol: no me voy sin haber probado, al menos, la zona de slow ball.

Los cerdos aquí hacen "cul cul"; los pollos, "piyak piyak"; las gallinas, "cocotec" y, sus respectivos, "coquió"; las vacas, "umeeeeeee";los perros, "mong mong"; los pájaros, "chec chec"; los gatos, "yaong yaong"; los tigres "ojung"; se llora "ong ong"; se solloza "juc juc"; se tose "col.loc col.loc"; se ronca "tururong tururong"; Avecrem hace "bogul bogul"; se suda "pol pol"; las estrellas brillan "panchac panchac"; llueve a cántaros "churuc churuc"; chispea "bosul bosul"; el sol brilla "cheng cheng"; y el móvil suena "tarurung tarurung". Menos mal que se come "ñam ñam" y se ríe "ja ja"... pero no os hagáis ilusiones, porque las mujeres ríen "jo jo"... o pensabais que el coreano era tan fácil, ¿eh;-p?

Por último, me parece que ya he descubierto el porqué los alumnos coreanos salen tan tarde (a las 24 horas o más tarde) de las academias de refuerzo a las que acuden a diario (foto de la izquierda, cartel negro -haced clic para ampliarla). ¿Qué leches deben explicar en ese colegio? Y ojo, espero respuestas, que sé que más de uno de los lectores de este blog deben saber algo al respecto... ¡Nos vemos!

Sección de sociedad

En primer lugar, siento el retraso en colgar este email pero he tenido unos días especialmente movidos. Pero bueno, intentaré compensar la demora...

Hoy toca hablaros de temas sociales, de la estructura social, familiar, qué está bien visto y qué no,... en fin, cuestiones clave para comprender la forma de pensar de los coreanos.

La estructura social la calificaría de bastante rígida en el sentido de que existe un claro concepto de la jerarquía, tanto dentro de la familia como fuera de ella. Ello se refleja en la lengua, llegando a tener ésta hasta cuatro registros diferentes de formalidad (nosotros sólo tenemos el "tú" y el "usted"). De hecho, incluso se emplean algunas palabras y expresiones diferentes (por ejemplo, para los acto de comer o dormir) para dirigirse a las personas a las que se tiene una mayor consideración.

Los roles de ambos sexos están bastante definidos, siendo la incorporación de la mujer al mercado laboral bastante reducida y siendo el hombre quien se encarga de "mantener" a la familia. Siendo un sociedad bastante sexista -por ejemplo, se sigue prefiriendo el tener un hijo para que se mantenga el apellido-, en las casas las mujeres llevan la voz cantante. En ese sentido, me recuerda bastante la situación a la de Italia.

Dentro de la familia, los hermano/as menores demuestran respeto hacia los mayores (aprende, Natalia), siendo la edad y el grado los determinantes de con qué registro debes relacionarte con ellos. Para que os hagáis una idea, no existe una palabra única como en inglés o español para hermano/as: los varones se dirigen a sus hermanos empleando las palabras "donseng" o "hyong", en función de si son menores o mayores que él; si los varones se dirigen a sus hermanas, emplean "donseng" o "nuna", en función de la edad relativa de éstas respecto a él. Si se trata de una mujer con hermanas, se referirá a estas como "donseng" o "onni"; y, si una mujer tiene hermanos, se dirige a ellos como "donseng" o "oppa", si son menores o mayores que ella, respectivamente. Vamos, un caos, pero es ilustrativo. Con los tíos también pasa igual (dependiendo del sexo así como de la edad de aquéllos respecto a tu padre o madre).

La jerarquía quedó también muy clara el día de Año Nuevo cuando, como ya os comenté, hicimos el "sebe": el mayor de la familia se sienta y los demás miembros van pasando por orden (primero los hijos, luego los nietos) para rendir sus respetos. A continuación, los padres son reverenciados por sus hijos y, con los tíos, al estar a miso nivel, se efectúa la reverencia simultáneamente. Y así sucesivamente.

En el tema bodas, la mayoría de parejas hoy en día se conocen por los mismos medios qu en España pero todavía una buena parte de matrimonios (especialmente, en la alta sociedad) se producen por "concierto". Dos aclaraciones: 1) No, no se casan con vasco/as; 2) Tienen cierto margen de elección, por lo que no es tan fuerte como suena en principio; os cuento: los padres se reúnen con los padres de otro chico/a de edad similar a la de sus vástagos y les proponen que qué les parecería si se casaran sus hijos. Si lo encuentran conveniente, conciertan un encuentro a solas (hoy he estado en un hotel cuyo bar es famoso por este tipo de encuentros) para sus hijos y, que estos decidan. Si a uno de los dos no les gusta, pues adiós muy buenas, y les van presentando más. Antiguamente, si repetías reunión varias veces con el mismo, se entendía que aceptabas la proposición. Hoy en día, sin embargo, se ha relajado el tema y puedes renunciar a la boda aunque lleves mucho tiempo viendo a tu novio/a concertado/a. Por cierto, Seúl está plagado de "wedding halls", que son uno locales enormes donde te organizan toda la celebración de la boda, desde la ceremonia hasta el baile final. Es una pena no poder asistir a ninguna durante estos meses, sería interesante...

En cuanto a las distancas, por mucho que se quieran las parejas, casi nunca verás a ninguna pareja pasar de cogerse de la mano en público. De hecho, aquí las únicas personas que se tocan y cogen de la mano frecuentemente en público son las chicas entre sí. Y no, el porcentaje de lesbianas no creo que sea superior en Corea que en otros países: simplemente, es una cuestión cultural, por lo que es frecuente ver a las chicas pasear por la calle cogidas de la mano (por otro lado, la homosexualidad aquí está todavía muy mal vista; en fin, han evolucionado más rápido sus móviles que ellos mismos). Ah, un consejo: si conocéis alguna vez a un coreano/a, salvo que esté "occidentalizado", no intentéis darle dos besos porque aquí no se hace y podríais quedar "colgado" (a mí me ha pasado varias veces). Con dar la mano o un saludo inclinando levemente el cuerpo, es suficiente.
PD: La foto no tiene nada que ver con el post, pero bueno, aprovecho para presentaros el "Edificio 63" -así lo llaman aquí-, el más alto de Seúl, con 3 plantas subterráneas (acuario e Imax incluidos) y 60 plantas sobre el nivel del suelo (sin embargo, hacen trampa: la planta baja cuenta como piso 1 y tendría que acercarme si este rascacielos tiene piso 4, número de la mala suerte, y que en algunos hoteles no existe, o bien está indicado en el ascensor con una "F", en lugar de con el número "4").

miércoles, 21 de marzo de 2007

El lado oscuro

Hola a todos otra vez. Hasta el momento he estado contándoos cientos de cosas que me gustan de Corea pero ahí va una lista de algunas costumbres, actitudes,... que me enojan bastante... y a las que, tras un tiempo -como ya llevo- prudencial viviendo aquí, no creo que me acostumbre nunca.
Un día de estos voy a tener algún problema en el metro (mi prima me ha dicho que como me oigan decir alguno de los tacos -en coreano, of course- que suelto, me van a pegar... ya ves, son muy sensibles para eso, pero no para pegarte un codazo o empujarte descaradamente) placando al personal. Y es que, si bien normalmente son bastante ordenados en la entrada y salida de los vagones, a las horas punta es sálvese quien pueda.
También choco a veces con la gente por los pasillos del metro y por la calle pero es que no hay quien les entienda: los coches circulan por la derecha pero las personas por la izquierda. Bueno, al menos en teoría, ya que muchos van por donde les da la gana. Eso sí, los que tienen asumido que se camina por la izquierda, van a piñón fijo y pobre de ti como no te apartes... En fin...
Lo de los niños lo llevo fatal y estoy empezando a dudar si la caída en el número de niños que hay en Corea durante los útimos años se debe a las bajas tasas de natalidad o a las elevadas tasas de accidenes infantiles ya que, de veras, están totalmente descontrolados. Corren por los supermercados, por la calle, por las escaleras,... y aun no he visto a un padre que los riña.
En cuanto a los restuarantes, a pesar de ser de mala educación también aquí, es bastante frecuente escuchar algún que otro rebuzno. Si, además, tienes la mala suerte de que al lado tuyo se siente alguien que coma fideos, resulta difícil seguir comiendo. Entre que con los palillos no hay manera de comer fideos larguísimos sin sorber y la manía que tienen por traer la comida ardiendo y no esperar a que se enfríe, el concierto al comer los fideos es interesante. Me han comentado que en los colegios sólo dan 15 minutos para comer y que en las empresas también; no es que esté especialmente a favor de los irracionales horarios de España pero tampoco es cuestión que tan siquiera esperen a que se enfríe (no sé si tendrá alguna relación ambos fenómenos) y que coman sin prácticamente dirigirse la palabra los unos a los otros.
Por cierto, comer a las 12 no está mal -si uno se levanta temprano, claro está- pero lo de cenar a las 18-19hs me sigue costando -y, sobre todo, cabreando- ya que corta totalmente la tarde y, después de cenar -que suele ser la comida importante del día junto al desayuno- no hay quien trabaje ni haga nada.
Algunos apuntes más... a ver... en cuanto al tema vestimenta, cada cual que vaya como quiera, pero la moda que hay aquí de llevar gorras -el 50% de una marca llamada Von Dutch- llueva o haga sol, estés en un restaurante o en misa, no la acabo de comprender. Tampoco entiendo el porqué algunas chicas usan un maquillaje tan blanco para la cara que parecen la Novia Cadáver. Supongo que son disintos cánones de belleza.
Finalmente, supongo que por la especial situación política e historia reciente del país, la gente es, en general, ultranacionalista. Las avenidas están llenas de banderas coreanas, en misa se habla de política -el día de la independencia incluso cantaron el himno nacional y desplegaron una bandera-,... e infinidad de pequeños detalles que demuestran el orgullo de los coreanos por su tierra y, quizás, un exceso de chauvinismo.
Pero bueno, supongo que la ininteligible clase de coreano de hoy, la insistente lluvia "a la inglesa" y la eterna neblina de Seúl han hecho mella en mi estado de ánimo hoy y me han hecho escribir este post. Por ello, no os lo toméis muy en serio y pensad que si, tan sólo he encontrado estos aspectos negativos, este post no deja de ser otra invitación para que os deis una vuelta por esta ciudad y este país maravillosos.

lunes, 19 de marzo de 2007

Sobre cuatro ruedas

Sí, sí, ya sé que parece que esté queriendo ahuyentar al público femenino del blog... pero es que, después de haberme pasado un par de horas en la carretera (hoy he ido a Yongin), no se me ocurría otra cosa sobre la que hablaros y, además, pensar en este post me ha hecho más corto el viaje de regreso a Seúl. Así pues, esto va de coches.
Os hablaría también de motos si la gente las usara... pero aquí no se ven en exceso (ojo, haberlas haylas) y, las que se ven, suelen ser de mensajería rápida, pizzas Papa John's,... Para empezar, aquí la gente tiende a usar coches más grandes que en España: hay una proporción de utilitarios tipo Clio, Polo, Micra,... inferior. La mayor parte de coches son berlinas de clase media de tres dimensiones (es decir, los que son como los coches que dibujábamos de pequeños, con su motor, su habitáculo, y su maletero). Francamente, no entiendo la obsesión por tener un coche grande en una ciudad con este tráfico...
Una gran proporción de coches (quizás más de una tercera parte) son Hyundai, seguido de Kia. Aun quedan bastantes Daewoo pululando por la ciudad pero recuerdo haber visto más en el 92,... supongo que el hecho de que GM la haya absorbido tras la crisis del 98 tiene algo que ver. Por cierto, la reestructuración industrial del 98 (impuesta por el FMI) es la que ha impedido que en la actualidad podamos comprar coches Samsung (Hyundai hizo un "cambio de cromos" con la empresa de las tres estrellas (que es lo que significa Samsung) y le dio su sección de microporcesadores a cambio de que Samsung hiciera lo propio con su filial de automoción).
No abundan los todo terrenos ni los monovolúmenes y, los que hay, son casi todos -también- Hyundai o Kia. En cuanto a los coches de lujo, ganan aplastantemente los Mercedes, circulando muy pocos BMW. También hay unos cuantos Lexus y Equus sueltos. De momento, no he visto ningún Audi (ni tampoco ningún coche de la familia VW). Hyundai, Kia,.. también compiten en este sector, bautizando a sus coches con nombres tan... mmmm.... no sé como calificarlos... en fin, como Ambassador, Grandeur o Magnus. Vamos que, en general, tiene toda la pinta de que debe ser muy complicado acceder a este mercado al ser muy fieles a las marcas nacionales -con unos precios muy competitivos- y mantenerse elevados los aranceles.
Para finalizar, tan sólo apuntaros que un porcentaje (desconozco cual) de los coches funciona con gas, como los antiguos taxis de Barcelona. Ah! Y la gasolina está un pelín más cara que en España... aquí también son 100% dependientes energéticamente del extranjero.
En cuanto a los hábitos de conducción, comentaros que aquí bastante gente se salta los semáforos en rojo, los peatones NUNCA tienen preferencia -bueno, no sé lo que pondrá en sus manuales, pero en la práctica, es así-, hay controles de alcoholemia frecuentes (se ponen en las salidas de las carreteras y, sin bajarte del coche, abres la ventanilla, soplas, y sigues) se efectúan los cambios de sentido en medio de las avenidas (cuando el carril que viene de frente tiene el semáforo en rojo), hay muchíiiiisimos controles de radar (una p... al ser la velocidad máxima en autopistas de sólo 100kms hora -80 en las nacionales-), la gente aparca donde buenamente puede (aceras incluidas, sin que haya guardias vigilando) al no haber zona azul, los intermitentes están de decoración, los taxistas son los reyes del mambo -grande uno que pillé que se saltó todo un atasco circulando por el arcén-,... en fin, que no pienso tocar un volante en esta ciudad!!!

sábado, 17 de marzo de 2007

Un sábado movido

¡Hola a todos! Acabo de ponerme el pijama tras un día largo, y es que hoy, como suelo hacer todos los sábados, tocaba dedicar la mañana a hacer un poco el guiri. Así pues, me he levantado a las 8 y he cogido el metro hasta la estación de Jongno 3-ga para visitar los palacios de Jongmyo, Changyeongung y Changdeokgung, ya que están todos muy juntos.El templo de Jongmyo (foto superior) es un templo destinado honrar la memoria de los reyes de la dinastía Jeoson. Se trata de un conjunto de edificios muy austeros (reflejo de la tradición confuciana) con la estructura de madera. En cuanto a los muñequitos que veis en la segunda foto, se trata de animales, que protegían al templo de los malos espíritus, especialmente, los venidos del cielo. Por ello, el monigote de delante siempre es un mono, porque se suponía que desafiaba a la gravedad y podía "volar". Por cierto, cuanto más importante es el edificio, mayor el número de monigotes (los hay en todos los palacios).

Las fotos que vienen a continuación, pertenecen al palacio de Changdeongung.
Esta especie de pagoda contiene la placenta y cordón umbilical de un rey (la verdad es que no ha evolucionado tanto la monarquía desde entonces...:-p).
Estas son algunas dependencias para estudio y, lo de abajo, el artesonado de la sala del trono. El objetivo de la pintura, además de decorativo, era preservar la madera. A su vez, sólo usaban cinco colores fundmentalmente, los cinco colores que representan a los cinco puntos cardinales, como símbolo de que su rey es "universal". Y sí, no me he equivocado: en la mentalidad confuciana, existen cinco puntos cardinales: norte, sur, este, oeste y... centro (por cierto, representado por el amarillo). En todas las salas del trono veréis un dibujo con un sol y una luna: el sol es el rey, y la luna, su mujer. Normalmente, dormían en habitaciones separadas y sólo dormían juntos cuando los médicos reales determinaban que, por al posición de estrellas,... y el estado de la mujer, podrían concebir un gran rey.

En la foto inferior se ve el patio que queda frente a la sala del trono. En ella se observa un camino central, un poco más elevado que el resto del pavimento, y que sólo podía ser pisado por el rey. Los mojones que veis, no son tumbas, sino que marcan el nivel de los diversos funcionarios (por ejemplo, nivel 23, nivel 27,... a algunos seguro que os suena...:-p!) y la posición que debían ocupar en las ceremonias.
El palacio de Changyeongung fue residencia de varios reyes, también de la dinastía Joseon. Este palacio es de entrada libre y cuenta con un bonito jardín detrás. Los japoneses, durante la ocupación entre 1910 y 1945, en otro alarde de sensibilidad, lo convirtieron (junto al palacio de Changdeongung, que está anexo al de Changyeongung) en un parque zoológico. De dicha etapa, se ha conservado el invernadero que veis arriba, que ahora forma parte de un parque botánico.

Y bueno, tras visitar los dos conjuntos monumentales anteriores, he tenido que pegar una buena pateada hasta el Changdeokgung que, pese a estar al lado, no está conectado y se ha de rodear toooodo el palacio. En el Changdeokgung he tenido que realizar la visita en grupo, ya que no permiten visitas individuales. Este palacio también fue residencia de varios reyes (de hecho, el último descendiente de la familia real coreana falleció aquí) y es el único palacio de Seúl que conserva intacto el que fue su jardín principal. El Jardín Secreto (antiguamente, Jardín Prohibido, ya que sólo la familia real podía acceder a él) se extiende a la espalda de los palacios y tiene muchos lagos. No es un jardín "a la francesa", sino más bien, "a la alemana", siendo, por tanto, un bosque con algunos caminos. En verano y otoño tiene que ser precioso... pero ahora aun estaba un poco pelado.

En esta foto podéis ver claramente que los edificios están todos elevados, sobre una superficie de piedra. Ello se debe al sistema de calefacción ondol, con un funcionamiento muy similar -aunque anterior- al empleado por los romanos en sus termas (es decir, hay varias trampillas a través de las que se alimenta el fuego con carbón). El calor también les servía para cocinar. El ondol ha sido empleado hasta no hace demasiado tiempo en la construcción de casas coreanas.


Al salir del palacio, he paseado hasta Imsadong, donde hay representaciones en la calle de folklore coreano y donde se amontonan las tiendas de souvenirs. Paseando, he llegado a la plaza donde se produjo el levantamiento del 1 de marzo de 1919, y en la que se puede leer la proclamación de independencia que leyeron los estudiantes.

Y bueno, ya para acabar, he caminado (hoy he estado más de seis horas de pie sin parar -de hecho, hasta he comido de pie mandus (empanadillas) y brochetas de pollo en un tenderete en la calle- y he vuelto a Dongdaemun. He visitado Migliore, que viene a ser un cruce entre "El Camello" de Barcelona y el mercadillo de Camden (eso sí, quitando las sustancias ilegales y metiéndolo en un edificio de nueve plantas) y, al salir, en una de las tiendas de ropa del estadio de beisbol de Dongdaemun, al fin he visto la imagen de un español (bueno, de dos). Ahí va la foto: ¡sin comentarios!

jueves, 15 de marzo de 2007

Saturday night fever

Sábado noche: 00:30 de la noche; numerosos menores pululan por las calles de Seúl. Hasta aquí, nada que suene raro. Ahora bien, supongo que cambiaréis de opinión si os digo que algunos no tienen ni 12 años, llevan a cuestas sus mochilas y que están disfrutando de sus dos meses de vacaciones de invierno.

Esa era la imagen que podía verse hace unos días en Seúl... y no ha cambiado, ahora que los chavales yahan empezado el nuevo curso (aquí siguen el año natural). Por tanto, desde los 12 hasta los 18 años, tienen unos horarios infernales: de 9 a 17hs, colegio y, por las noches, normalmente de 21 a 24hs, clase en los denominados hakwon, escuelas declases de refuerzo, o bien con profesores particulares en casa. La calle está repleta de estos centros que, normalmente, enseñan a los alumnos a contestar correctamente exámenes. Una inmensa mayoría de los estudiantes de primaria y secundaria utilizan estos servicios educativos adicionales.

Los motivos de esta ultracompetencia que se aquí se denomina "fiebre educativa" son varios: por un lado, la imposibilidad de elección de centro por los alumnos (desde primaria hasta bachillerato son asignados a los centros -privados o públicos- mediante unsistema de loterías; por otro lado, a pesar de existir numerosas universidades, los alumnos y sus familias quieren ir principalmentea las de Seúl, Koryo o Yonsei -vulgarmente llamadas "universidades SKY", por las iniciales de las respectivas instituciones- ya que accedera ellas les garantiza un futuro profesional brillante -básicamente, poder encontrar un trabajo en uno de los grandes chaebol (LG, Hyundai, Samsung,...)- y social -siéndole más fácil, por ejemplo, hallar una pareja de elevado status social-. A lo anteriormente comentado, se unen el incremento en la demanda de plazas al acceder actualmente a la universidad más del 80% de los alumnos de 18 años, la escasa calidad de algunas universidades, una estructura de examen deselectividad que durante años ha primado los exámenes tipo test y de preguntas cortas -fácilmente preparables, por tanto, en hakwon- y, como no, la ancestral devoción de esta sociedad por la educación.
Para que os hagáis una idea de dicha devoción, el día de selectividad, los comercios abren más tarde, los ensayos militares de EEUU se paralizan, no circulan motos cerca de los centros donde se examinan, el ejército bloquea algunas vías para agilizar el tráfico e, incluso, se ha dado el caso de grupos que aplazan huelgas para no interferir en el correcto desarrollo de una jornada crucial en la que desaparecen las "S" de los Hyundai Sonata -los alumnos las arrancan, mostrando así su deseo de ir a la "S" de las universidades SKY...-.

Así pues, sabiendo lo anterior, no es de extrañar que los estudiantes coreanos suelan obtener grandes resultados en los exámenes internacionales. Sin embargo, esta situación también tiene su lado oscuro. La carga financiera para los padres es enorme al ser muy caros los hakwon (un profesorde la universidad a la que voy me comentó el otro día que la mitad de su sueldo se iba en financiar dichas clases particulares para sus dos hijos en bachillerato). Por otro, la presión a la que se somete a los estudiantes hace que Corea tenga unas elevadas tasas de suicidio juvenil -suele haber varios el día posterior al examen de selectividad, en noviembre- y, a su vez, los alumnos coreanos son los que muestran, en estudios internacionales, un menor interés por estudiar (a mi prima, de 10 años, le pregunté el otro día qué hacía en el hakwon, y me dijoque le estaban enseñando ya el temario que estudiaría dentro de dos años en el colegio... una locura). En fin, que hay que verlo para hacerse una idea de la obsesión que tienen en Corea por el tema educativo.

PD 1: Lo de los suicidios suena fuerte... pero a cambio tienen muy bajas tasas de delincuencia y de delitos con violencia... algo tendrá que ver la educación también en eso.
PD 2: Papi, mami: ¡gracias por haberos quedado en Barcelona!